Comienzo a pensar en todos los años que te faltan por vivir, en todos los sueños que forjarás en tu camino por este mundo y si los compartirás conmigo y con tu mamá. Nuestra responsabilidad jamás la limitaremos a entregarte el alimento, la comida y la educación, esas son obligaciones que cualquiera puede darte. Si en verdad te amamos nuestro trabajo es más arduo, es darte la posibilidad de soñar, de amar, de jugar por siempre.
La responsabilidad es primordialmente contigo, pero también con la maravillosa vida que nos ha tocado vivir, por eso nuestra labor con el mundo es darle una mujer completa, con el ánimo y la fuerza suficiente para ser responsable de sus actos y honorable en todo el sentido de la palabra, ahí radica la complejidad de ser padres; las desveladas, el cansancio no es más que la preparación que debemos tener para acumular la fuerza necesaria en el cuerpo y en el alma para mostrarte esta tierra en toda su complejidad y sobre todo las emociones humanas que la hacen única y todavía habitable. ¿Será que hoy la esperanza es la que hace llevadera la vida?, por lo pronto estás ya viviendo un tiempo en que el ser humano basa sus acciones en esa esperanza tan inmaterial, tan perfecta en su utopía.
Los problemas también son ahora intangibles, un virus, el calentamiento global, la destrucción del otro lado del mundo; sabemos sus efectos pero nos interesan poco las causas, todos tenemos preguntas y cada día hay menos respuestas. La verdad es que creo que ya no importa responder, trascendemos más mientras más preguntas giran a nuestro alrededor. La naturaleza del ser humano nos obliga a seguir así a no alterar el orden, a preguntar y como resultado casi matemático, mientras más personas habitamos el planeta más preguntas encontramos. Lo paradójico es que también cada día hay más personas buscando las respuestas que no les interesa contestar y en esa búsqueda encuentran más preguntas cada vez más complejas, ¿acaso será un conjunto finito de preguntas?
Ante este cúmulo de interrogantes no podemos ofrecerte más que un hogar simple donde “NO” siga siendo una negación y “SI” la infinita posibilidad de hacer las cosas, un lugar donde el tiempo se aproveche acostados en el jardín viendo nubes pasar o disfrutando un café recién preparado en compañía de algún libro o familiar.
Hemos tratado que la música vaya llenando cada rincón de tu mente, tal vez ahí encuentres al menos una respuesta, te puedo decir que tu mamá y yo las hemos encontrado de muy diferentes maneras, ahí ha radicado nuestra felicidad, hemos logrado entender y conjuntar nuestras respuestas para completarnos, así mientras todo cambia nosotros hemos podido seguir respondiendo pequeñas interrogantes que nos aclaran el camino que hemos de seguir juntos. Es casi un trabajo de jardinería el ir cortando las ramas y los arbustos para poder transitar sin lastimar a nadie.
La responsabilidad es primordialmente contigo, pero también con la maravillosa vida que nos ha tocado vivir, por eso nuestra labor con el mundo es darle una mujer completa, con el ánimo y la fuerza suficiente para ser responsable de sus actos y honorable en todo el sentido de la palabra, ahí radica la complejidad de ser padres; las desveladas, el cansancio no es más que la preparación que debemos tener para acumular la fuerza necesaria en el cuerpo y en el alma para mostrarte esta tierra en toda su complejidad y sobre todo las emociones humanas que la hacen única y todavía habitable. ¿Será que hoy la esperanza es la que hace llevadera la vida?, por lo pronto estás ya viviendo un tiempo en que el ser humano basa sus acciones en esa esperanza tan inmaterial, tan perfecta en su utopía.
Los problemas también son ahora intangibles, un virus, el calentamiento global, la destrucción del otro lado del mundo; sabemos sus efectos pero nos interesan poco las causas, todos tenemos preguntas y cada día hay menos respuestas. La verdad es que creo que ya no importa responder, trascendemos más mientras más preguntas giran a nuestro alrededor. La naturaleza del ser humano nos obliga a seguir así a no alterar el orden, a preguntar y como resultado casi matemático, mientras más personas habitamos el planeta más preguntas encontramos. Lo paradójico es que también cada día hay más personas buscando las respuestas que no les interesa contestar y en esa búsqueda encuentran más preguntas cada vez más complejas, ¿acaso será un conjunto finito de preguntas?
Ante este cúmulo de interrogantes no podemos ofrecerte más que un hogar simple donde “NO” siga siendo una negación y “SI” la infinita posibilidad de hacer las cosas, un lugar donde el tiempo se aproveche acostados en el jardín viendo nubes pasar o disfrutando un café recién preparado en compañía de algún libro o familiar.
Hemos tratado que la música vaya llenando cada rincón de tu mente, tal vez ahí encuentres al menos una respuesta, te puedo decir que tu mamá y yo las hemos encontrado de muy diferentes maneras, ahí ha radicado nuestra felicidad, hemos logrado entender y conjuntar nuestras respuestas para completarnos, así mientras todo cambia nosotros hemos podido seguir respondiendo pequeñas interrogantes que nos aclaran el camino que hemos de seguir juntos. Es casi un trabajo de jardinería el ir cortando las ramas y los arbustos para poder transitar sin lastimar a nadie.
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