martes, 3 de agosto de 2010

Pues pasaron demasiados días, entre el desasosiego del invierno, el frío de saberte perdido para siempre y el calor de mayo que renovó las esperanzas pero ahora que estrenamos mes retomamos no tanto el camino como el andar que no necesariamente hace camino.
El tema tiene que ser la media noche, es la hora cero (literal) y más allá de películas de horror y temas recurrentes, es justo la hora donde empiezo a contar en regresivo: los días, los ojos, el fuego, tus sentidos. ¿Qué tiene la hora?, ¿Dónde comienza la ceguera?.
Vamos pues briosos y necesitados de hablar, no necesito que me escuches sólo que leas y recuerdes, yo también soy tu camino.

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