Y resulta que al buen diputado (es broma, si) Godoy Toscano le quitaron un poder que conservan los legisladores como reminiscencia de unas décadas de gloria, de un vulgar despliegue de poder y resulta que el motivo es lo de menos que el narco, que su "tuta" madre, que cualquier cosa.
Lo triste es que los que hoy votaron, ayer lo ayudaron a esconderse y no sabemos si a "entrarle" a ese juego, en verdad ya no importa.
Lo preocupante es que hubo muchos que se sintieron traicionados, aquellos a los que les gusta un sistema sencillo de trabajo yo gano, tu ganas, todos ganamos y que sea ilegal no importa mientras nadie diga nada (o lo grabe en video) y entonces ese modo de vivir con negocios "honestos" se tambalea y con él una forma de vida, casi una religión.
El narco nos ha permeado como sociedad porque les estamos enseñando a nuestros hijos que el dinero es sinónimo de éxito, que no importa cómo pero que sea mucho y de preferencia con poco esfuerzo, el juego es sencillo y como de todas formas te mueres pues lo mismo da que sea en un año lleno de dinero o en diez viviendo en la miseria.
Mi pregunta es la de hace un tiempo: ¿y las clases de civismo dónde quedaron?
Y por cierto, pasarse un alto, manejar a exceso de velocidad o peor aún borracho también es delito y la mordida que das para librarte también fomenta al narco y la violencia.
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