domingo, 9 de enero de 2011

Aclaraciones

Resulta que en ciertas horas y con el aire rondando como lo ha hecho estos días, se empieza a respirar diferente, huele a limpio, a domingo y sabemos que hoy parece que nadie tiene la culpa de nada, nos vemos en la calle y nos saludamos pero lo que es mejor hoy logré saludarme yo con mis recuerdos. Será el litro de tinto que me tomé pero me encontré de tu mano y con la otra recuperé mi serenidad; entendí que faltan demasiados años, que el miedo es opcional y que el orgullo de haber estado se tiene que ganar disfrutando día con día y noche tras noche.
Afortunadamente también regresó el insomnio y las ganas de compartir y heme acá a obscuras y tecleando suavecito, depositando poco a poco la alegría de coincidir letras, recuerdos, amistades, pan, sal, muertos y vivos.
Ver nombres que han pasado, escuchar canciones que me permiten descubrir nuevas melodías pero sobre todo tu olor; golpea el recuerdo pero hoy sentí tu caricia, te reencontré porque me reencontré, te vi el alma porque con tanto aire volaron los nubarrones de la mía y se volvieron a abrir los ojos.
Esas son las aclaraciones, ¿o no?

miércoles, 5 de enero de 2011

Esos mis Reyes Magos

Esos que a mi me dejaban algo de ropa y con suerte algunos dulces son los mismos que hoy intentan todo por comprar un juguete más, los que si es necesario se pelean entre ellos para conseguir lo último de la moda y sin embargo también son aquellos que luchan día con día contra el tráfico, contra el jefe estúpido, contra el tiempo lejos de casa; es decir, son los que salen y trabajan todos los días pero que se les complica sobremanera llevar UN sólo juguete a casa.
Siempre ha sido así, pero ya hoy no pido para mi, dentro de mi locura me gusta creer en ellos en esos que vienen de tierras lejanas, que se montan en sus animales para recorrer el mundo y es a ellos precisamente a los que todavía les pido, no para mi pero para que todos aquellos que luchan logren poner el regalo en el zapato y de premio obtengan la risa de un hijo, porque en esa risa los sueños encuentran alimento.