domingo, 27 de febrero de 2011

Equilibrios

Es que, cómo manejas tanto dolor? es verdad que la vida de pronto es una sucesión de eventos cargados de sentimiento y si, sales a la calle, abrazas, te ríes (muy poco) juegas, pero no puedes llorar...

Desde hace ya años te extraño, pero no es sólo porque te moriste, al final pudiera hablar contigo siempre y a todas horas, es por ese equilibrio que traías a mi vida. Cuando de pronto sentía que todo se empezaba a resquebrajar aparecían tú, tu barba, tus abrazos y tu calma y yo sabía que las cosas iban a salir bien. Y hoy la barba que crece en mi no es la tuya, los brazos que encuentro y a los que ruego, no son los tuyos y la calma no llega y la verdad es que siento que todo va a ir mal. Por eso tal vez es que no puedo llorar... Son demasiados los muertos, demasiadas malas noticias una tras de otra que ya es literal, me duele el pecho, me duele el vacío que han dejado.

Entonces me siento aquí en condiciones casi perfectas; amaneciendo, café recién hecho, silencio, las mujeres que amo arriba jugando pero yo sólo pienso en llorar, en el dolor que siento y hoy lo aviento al mundo pero sin saber si alguien lo recibe, en último de los casos no importa, la idea es dejarlo ir, que cada letra se lleve un poco y así repartido soñar en que no volverá.

Si llegas a leer ésto, te pido no hagas tuyo este sentimiento, que pase de largo (de verdad no me ofendo) porque luego de los años entiendes que se va acumulando y a eso le agregas que hoy todas las decisiones tomadas tienen consecuencias más "serias", eso no es madurar, hoy lo entiendo, eso es hacerte viejo ya no es tan simple la vida, hoy hieres más profundo, hoy puedes marcar el rumbo de una vida. Maduras cuando aceptas esa responsabilidad y actúas en consecuencia.

Espero que el próximo vaya en tono más alegre, ánimo, a sonreír , a jugar, a respirar un mejor aire, pero sobre todo a amar, a vivir...

martes, 15 de febrero de 2011

Divagando

Y a bote-pronto el silencio, acecha, sigiloso, brinca y te sorprende. Las noticias siempre dependerán de quien las reciba, el árbol en realidad cae, algunos lo escuchan, otros lo ven pero nadie lo siente como el mismo árbol y es ahí donde no podemos estar jamás; quisiera saber de tu cabeza, estar en primera fila, oler tus neuronas. El corazón no lo resistiría más de 10 segundos, por eso es que no vamos, no podemos estar ahí.

El recuerdo estalla en las vísceras con sólo un gesto.

Se siente la tierra pero nos negamos a morir.

Te amo pero te necesito.


miércoles, 9 de febrero de 2011

Reencuentro

Hoy me inundó la música, como hace mucho tiempo no lo hacía llenó ese vacío que se va haciendo a fuerza de muertes y desamparos. El ave maría guaraní logró hacer de la oficina un paraíso casi comparable al de los brazos de mi mujer.

No es que vaya a regresar el tiempo, no los veré salvo en la memoria, los ingratos recuerdos tan inconstantes como la luna del Carmina Burana un momento te endulzan, te elevan y al siguiente caes; pero hoy la música me enseñó a renacer. Son literal, tres notas de una guitarra pero en el tiempo y al ritmo preciso así no hay lugar más que para cerrar los ojos y comprender que vamos creciendo, que nos hacemos viejos y llegan las horas trágicas pero que tenemos toda la vida para hacernos de más quereres, de manos, de abrazos y besos, que 1, 20 o 100 son los años perfectos para entender el amor y hacerlo nuestro.

Luego el silencio, la alegría de haber estado a su lado, de caminar con ustedes y de llevarlos en el corazón. Pero lo mejor fue acordarme que la memoria se debe guardar muy cerca del alma, el cerebro tarde o temprano va a olvidar, el alma se encargará de recordarnos… de recordarlos.

Así los “senderos se bifurcan”, nos separamos pero si logramos tomarnos de la mano y caminar un paso juntos, nos llevaremos siempre y aquí caben todos; los más queridos y cercanos, los de paso y los que están.