domingo, 27 de febrero de 2011
Equilibrios
martes, 15 de febrero de 2011
Divagando
miércoles, 9 de febrero de 2011
Reencuentro
Hoy me inundó la música, como hace mucho tiempo no lo hacía llenó ese vacío que se va haciendo a fuerza de muertes y desamparos. El ave maría guaraní logró hacer de la oficina un paraíso casi comparable al de los brazos de mi mujer.
No es que vaya a regresar el tiempo, no los veré salvo en la memoria, los ingratos recuerdos tan inconstantes como la luna del Carmina Burana un momento te endulzan, te elevan y al siguiente caes; pero hoy la música me enseñó a renacer. Son literal, tres notas de una guitarra pero en el tiempo y al ritmo preciso así no hay lugar más que para cerrar los ojos y comprender que vamos creciendo, que nos hacemos viejos y llegan las horas trágicas pero que tenemos toda la vida para hacernos de más quereres, de manos, de abrazos y besos, que 1, 20 o 100 son los años perfectos para entender el amor y hacerlo nuestro.
Luego el silencio, la alegría de haber estado a su lado, de caminar con ustedes y de llevarlos en el corazón. Pero lo mejor fue acordarme que la memoria se debe guardar muy cerca del alma, el cerebro tarde o temprano va a olvidar, el alma se encargará de recordarnos… de recordarlos.
Así los “senderos se bifurcan”, nos separamos pero si logramos tomarnos de la mano y caminar un paso juntos, nos llevaremos siempre y aquí caben todos; los más queridos y cercanos, los de paso y los que están.