miércoles, 30 de marzo de 2011

Olor a tierra

Son ya varios los días que han estado trabajando cerca de la casa, pero desde ayer me acuesto y despierto con un olor a tierra metido hasta la memoria y resulta que me lo de menos es la suciedad del ambiente, antes está el temor de que de pronto llueva tierra sobre nuestras cabezas, ¿será que así se sienta el fin del mundo? y entonces vuelvo a los comentarios de moda que vaticinan el fin de la humanidad en el 2012, ¿los más creyentes de esta teoría ya estarán cumpliendo sus últimas fantasías?.
Algún día lo propuse y pensaron que era demasiada mi tristeza (probablemente porque lo colé en una plática a pocos días de haber muerto mi papá), pero en verdad creo que lo mejor sería eso, que nos llevara a todos de un sólo movimiento, que de pronto ya no estuviéramos más. No es tristeza, es realmente miedo, miedo a volver a sentir esa desolación de no poderlos abrazar más o peor aún, miedo de enterarme que mis hijas se puedan sentir igual que yo desde hace tiempo. Hace días me preguntaba la mayor que si nosotros nos moríamos qué iba a ser ella solita. Puta madre, son de esas preguntas para las que nunca estás listo, hubiera sido más fácil explicarle el kamasutra y sus anexos. Porque además, hoy que ya no están mis papás desde hace algunos años, yo todavía no se que hacer así solito...
Todo eso por el olor a tierra que se ha colado por mi ventana estos últimos días. Hoy después de muchos años entiendo la necesidad de muchos de sembrar un árbol frutal, así logran que se cuele el olor a naranja o a limón por tu ventana y entonces recuerdas esos veranos de playa y limonadas o mejor aún una loción, un suspiro, un abrazo.
son esos olores imprevistos que desbordan la alegría, que nos recuerdan que estamos vivos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Domingo

Tantas plumas han coincidido en un sólo día que la verdad siento un poco de pena siquiera de empezar a golpear las teclas. Son tantas las cosas ya dichas, pero si como hoy te sorprende el aire templado de la tarde, el sol todavía calentándolo todo y un paseo tomado de su mano en cualquier parque, camellón o automóvil, entonces respiras y entiendes, sonríes y recuerdas.
El domingo habrá de pasar, pero la sensación de que has renovado el alma ahí queda, muda hasta que vuelves al trabajo.
Tal vez por eso es que muchos van a misa en domingo, probablemente no es una cuestión mística, es algo más de recuerdo, de ganas de tomar a alguien de la mano y salir a pasear mientras que llega la noche.
Ahora, las noches de domingo tienen un sabor distinto, agri-dulce, es como acostarse en la playa muy cerca del mar, sabes que en cualquier momento te vas a llevar arena en todos tus rincones, pero aún así no puedes moverte, no quieres que se vaya...
Pero invariablemente lo mejor del domingo, es tenerte muy muy cerca, y tomarte de la mano y sonreír.

lunes, 14 de marzo de 2011

Tiempos violentos

De vez en cuando y sin razón aparente, las noticias que recibimos se vuelven demasiado crudas, podría decirse ácidas, son de ese tipo que corroe la tranquilidad.
Estos días han transcurrido entre el acomodo del planeta y sus consecuencias en oriente, el acomodo de las fuerzas sociales y sus consecuencias en África y medio oriente, más acá en América se nos va en el recuerdo de las tragedias y en las amenazas reales o fantásticas y aquí en México entre la violencia en sus diversas formas, contra mujeres, niños, ancianos y la de moda la que ha provocado el terror en muchas poblaciones, la violencia que ejerce el crimen organizado.
Pero todas estas noticias se alejan cuando comenzamos a recibir noticias de esas trágicas en la seguridad de nuestro hogar y de pronto tienes que atender a los familiares más cercanos en un hospital o hacer guardia en el consultorio de un médico porque ya no conviene regresar a casa.
Y así se van los días pero sobre todo las noches, ya no hay descanso suficiente, el cuerpo te reclama y te enferma. Se siente un ardor (literal) que sube desde el estómago hasta el corazón y es imposible curarlo, empieza el miedo a rondar; te ves en la necesidad de llorar riéndote, de amar con miedo.
Mi conclusión es que ya todos los tiempos son violentos, la diferencia es la cercanía, es decir, ya es una cuestión de distancia y así volvemos a lo básico, a lo más natural, a acercarnos al fuego del hogar para olvidarnos por unas horas, a dejarnos abrazar y a abrazar para dormir y dejar que el tiempo ayude con su severidad.

jueves, 10 de marzo de 2011

Recordar

A mi primo Giovanni

Me encuentro con la pasión de quien para mi era un niño y que ahora e entero tiene casi mi edad (ja), se convirtió en psicólogo y coincidimos en demasiadas cosas. Lo empiezo a leer y resulta que compartimos tantos momentos y lugares que su computadora parece la memoria que a veces no me sirve. De pronto recordé esas mini-casas del 12 Aldama y Mina, el Grand de Carrera Torres y nuestros paseos hasta el estadio a jugar.
Pero también recordé a la familia, a mi mamá, sus frases, su risa, su humor, mi dolor... Ya son muchos años y cada día es más complicado pensar en cómo la van a conocer mis hijas. Recordé también a su mamá, su cocina, a su familia tan cercana y ahora tan lejana, toda su paciencia y también mi dolor... Tantos años sin verla sin saber y sobre todo sin que ella sepa que estoy.
Sin querer me senté a recordar y resultó el mejor ejercicio, me fortaleció el corazón, ayudó a despejar las vías respiratorias y el aire es más ligero.

Por cierto me acordé que entonces era "la Bola", hoy le digo así y me rompe el hocico.

No queda más que agradecer y abrazar.

jueves, 3 de marzo de 2011

Efectivamente

Casi media noche, el sonido del refrigerador que ya casi es familiar, las teclas llamando, el sueño demasiado, al menos alrededor y yo con demasiadas emociones. Hoy de plano me tiré a la bebida para que la mente se detuviera un poco y dejara descansar el alma. A veces recuerdo que son cinco sentidos las mismas cinco razones por las que vale la pena continuar: sentir con mis manos el calor de tus vísceras; oler tu entrepierna y saber que lloras; escuchar mis gritos de desesperación; ver como reaccionan a las letras y sobre todo saberte mía.

Y entonces la vida adquiere otro significado, seguro seguiré extrañando pero ya no será tu recuerdo, serán tus abrazos y de pronto encuentro las pequeñas, torpes manos de mi hija acariciándome el corazón; será pues tu mirada, esa misma con la que hoy me reprueba una hermosa de cuatro años (a la que le urge crecer por cierto). Luego, efectivamente, vivirás por siempre, te habrás hecho eterno y sobre todo seguiré tu ejemplo para yo, algún día, ser eterno.

Efectivamente así decía el que sabía: "primero quiero ser inmortal y después morirme", falta tanto tiempo, falta...

También las coincidencias, no nuevas porque jamás hemos dejado de coincidir siempre te busco, siempre te encuentro y siempre eres el amigo. Gracias por estar pero también por irte, te disfrutan los vecinos del norte pero te siempre en mi corazón.

Ya se detuvo el motor de l refrigerador, yo tengo que teclear más despacio, más l e n t o , p a u s a d o , c o n s u e ñ o .