lunes, 14 de marzo de 2011

Tiempos violentos

De vez en cuando y sin razón aparente, las noticias que recibimos se vuelven demasiado crudas, podría decirse ácidas, son de ese tipo que corroe la tranquilidad.
Estos días han transcurrido entre el acomodo del planeta y sus consecuencias en oriente, el acomodo de las fuerzas sociales y sus consecuencias en África y medio oriente, más acá en América se nos va en el recuerdo de las tragedias y en las amenazas reales o fantásticas y aquí en México entre la violencia en sus diversas formas, contra mujeres, niños, ancianos y la de moda la que ha provocado el terror en muchas poblaciones, la violencia que ejerce el crimen organizado.
Pero todas estas noticias se alejan cuando comenzamos a recibir noticias de esas trágicas en la seguridad de nuestro hogar y de pronto tienes que atender a los familiares más cercanos en un hospital o hacer guardia en el consultorio de un médico porque ya no conviene regresar a casa.
Y así se van los días pero sobre todo las noches, ya no hay descanso suficiente, el cuerpo te reclama y te enferma. Se siente un ardor (literal) que sube desde el estómago hasta el corazón y es imposible curarlo, empieza el miedo a rondar; te ves en la necesidad de llorar riéndote, de amar con miedo.
Mi conclusión es que ya todos los tiempos son violentos, la diferencia es la cercanía, es decir, ya es una cuestión de distancia y así volvemos a lo básico, a lo más natural, a acercarnos al fuego del hogar para olvidarnos por unas horas, a dejarnos abrazar y a abrazar para dormir y dejar que el tiempo ayude con su severidad.

1 comentario:

  1. Excelente, primate. Mantente siempre tan verdadero.
    Un fuerte abrazo a todos en casa.

    PD: Me gusta el nuevo fondo.
    atte. Neti

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