jueves, 28 de abril de 2011

Luces y ángeles

Pues resulta que llegas de pronto, con una sonrisa tan grande que hoy parece eterna, llegaste de puntitas, sin hacer ruido y por la puerta de atrás, pero a su tiempo nos completaste el corazón. Por eso, gracias.

Pero hoy así igual que llegaste te fuiste, sin un adiós, con un hasta luego amargo, dejándonos llenos de tristeza y desesperación, recordándonos lo frágiles que se han vuelto los ángeles. Traen su luz, su alegría pero ya no se pueden quedar.

Te abrazo y me despido, faltan muchos años para volverte a ver, mientras descansa en paz, quédate con la tranquilidad de que la luz que trajiste durará toda la eternidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario