Pues si que había desatendido este mi espacio, tal vez guardar distancia de las cosas te ayuda a ponerlas en perspectiva, pero en realidad es que la muerte no tiene perspectiva.
La verdad es que tenía miedo de enfrentarme otra vez a esas que Don Julio llama las "perras negras", creo que es la única ventaja de la computadora sobre el papel, acá les puedes cambiar el color, pero como todo tarde o temprano resurge la naturaleza de las cosas y vuelven a ser esas las palabras que por más que escondemos, nos definen, nos lastiman y nos curan.
Tenía pavor de despedirme una vez más, de enfrentarme a la necesidad de abrazar sólo tu recuerdo y andar mendigando un pedazo de tela que mantenga tu olor.
En fin, he vuelto y como siempre tendrán destino mis palabras, en algún corazón, en tu mente, en mi soledad...
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